
Cansancio excesivo y prolongado que no disminuye con reposo; fatiga extrema; pesadez mental y física; dolor de cabeza distinto a los presentados en otros momentos; problemas de concentración; confusión; dolor articular, pero sin hinchazón ni enrojecimiento; dolores musculares ( mialgias); sensibilidad en los ganglios linfáticos del cuello o la axila; dolor de garganta e irritabilidad constituyen según MedlinePlus, sitio web oficial de La Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, los principales síntomas del Síndrome de fatiga crónica (SFC).
El Síndrome de fatiga crónica (SFC) afecta a la mujer en la mayoría de los casos y aunque ella duerma las horas suficientes no va a sentir el descanso en su cuerpo.

(Imagen tomada de Vitae SOMOS NATURALEZA).
Dicha patología, corroboran los especialistas, afecta aproximadamente un 0,5 por ciento de la población mundial y presenta una mayor incidencia en el sexo femenino, por cada nueve mujeres un hombre suele padecer SFC.
El neurólogo Norge Santiesteban Velázquez, profesor y especialista del Grupo de Enfermedades Neuromusculares del Instituto de Neurología y Neurocirugía de La Habana, declaró en una entrevista ofrecida a la edición digital del Periódico Granma, que el SFC se conoce como una enfermedad compleja y debilitante caracterizada por una fatiga intensa, pueden tener una duración de seis meses, no remite de forma significativa tras el reposo y empeora con la actividad física o mental.
La persona que la padezca, mujer en la mayoría de los casos, no va a encontrar el descanso aunque haya dormido las horas suficientes. La realización de sus actividades cotidianas se verá afectada, pues no se sentirá con la fuerza para hacerlas. Se produce un deterioro tanto físico como mental en los pacientes.
Ahora bien, como parte de los factores de riesgo se encuentran: "la edad (suele ser más frecuente entre los 30 y 50 años); una enfermedad previa como depresión, ansiedad, trastornos del ritmo del sueño y fibromialgia; estrés; algún agente medioambiental y predisposición genética, fundamentalmente", señaló el especialista.
La causa exacta del Síndrome de disfunción inmunitaria, como también se le conoce a esta enfermedad, es de origen desconocido. Según MedlinePlus, algunas teorías sostienen que puede deberse a una infección por el virus de Epstein-Barr (VEB) o el virus del herpes humano tipo 6 (HHV-6). Sin embargo, no se ha identificado ningún virus específico como la causa. Otra hipótesis sería la inflamación en el sistema nervioso, debido a una respuesta defectuosa en el sistema inmunitario.
La bibliografía consultada coincide en que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) se refieren a esta enfermedad como un trastorno diferente con síntomas y signos físicos específicos. El diagnóstico se basa en el descarte de otras causas posibles como:
- Farmacodependencia.
- Trastornos autoinmunitarios o inmunitarios.
- Infecciones.
- Enfermedades musculares o neurológicas ( esclerosis múltiple).
- Enfermedades endocrinas ( hipotiroidismo).
- Otras enfermedades ( cardiopatías, nefropatías o hepatopatías).
- Enfermedades psiquiátricas o psicológicas, particularmente depresión.
- Tumores.
Por esto, un diagnóstico dela Encefalopatía mialgica síndrome de fatiga crónica (EM/SFC), otro nombre alternativo del SFC, debe incluir:
- Ausencia de otras causas de fatiga crónica.
- Al menos cuatro de los otros síntomas específicos del SFC.
- Fatiga extrema y prolongada.
La ciencia aun no ha llegado a las pruebas específicas para corroborar el diagnóstico de la EM/SFC. Aunque según la manifestación de la enfermedad en diversos pacientes, tiene resultados anormales la resonancia magnética del cerebro y el conteo de glóbulos blancos.
Debido a estas cuestiones actualmente no existe una cura definitiva para la enfermedad, por lo que el propósito del tratamiento es aliviar los síntomas hasta que desaparezcan. En tal sentido, la bibliografía consultada y las entrevistas a los especialistas coinciden en que el tratamiento abarca:
- Una alimentación saludable.
- Técnicas para el manejo del sueño.
- Medicamentos para reducir el dolor, la molestia y la fiebre.
- Medicamentos para tratar la depresión (antidepresivos, son los más usados).
- Realizar los ejercicios indicados y supervisados por el fisiatra.
- No automedicarse.
Las personas con SFC, a largo plazo, debido a las características de la enfermedad se deprimen muchísimo. Ese cansancio prologando hace que los pacientes se aíslen socialmente. Por esto, se les recomienda como parte del tratamiento recuperar lentamente la actividad en sus vidas, el personal médico le indicará cómo. Los especialistas sugieren también:
- Evitar hacer demasiado en los días que se encuentre cansada/o.
- Balancear el tiempo entre la actividad, el reposo y el sueño.
- Dividir las tareas grandes en tareas menores y más manejables.
- Repartir las tareas de mayor desafío a lo largo de la semana.
La efectividad del tratamiento del SFC se encuentra estrechamente relacionada con la evolución individual de cada paciente. Hay quien se recupera parcial o totalmente, pero existen casos que la enfermedad permanece invariable.
Pero la ciencia no se da por vencida, hoy día se continúa investigando nuevos métodos con medicamentos para contrarrestar el SFC. Ahora usted ya conoce algunas pistas. No obstante, continúe informándose y manténgase alerta, es este el mejor tratamiento.
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